08 febrero 2009

Regreso al futuro: La esperanza americana

Hoy, les proponemos un viaje al futuro. Como adelantábamos en nuestra anterior entrada, se acaba de hacer público el avance del “Estudio prospectivo del sector editorial de Latinoamérica: el futuro del libro en el horizonte del año 2020 que, con el objetivo de valorar el futuro del sector editorial en América Latina, ha elaborado un grupo de expertos del Cerlalc (Centro Regional para el Fomento del Libro en América Latina y el Caribe). A fines del 2007, el Cerlalc y el Convenio Andrés Bello (CAB) encargaron la realización de este estudio prospectivo cuyo fin era proporcionar lineamientos generales para la toma de decisiones públicas y privadas que fortalecieran el sector editorial de América Latina, en el contexto de los nuevos cambios tecnológicos. Su resultado ha sido este informe, cuyo avance nos ha puesto los pelos de punta, esencialmente porque nos da envidia. El estudio analiza las tendencias de la industria editorial iberoamericana, compara ratios, argumenta una prospección de la industria editorial futura, y estudia el previsible impacto de las nuevas tecnologías y de Internet para la lectura y para el sector. Del avance nos hemos permitido extractar las conclusiones que nos han parecido más interesantes:

-La edición independiente cobra protagonismo: El 74% de las editoriales registró una producción anual menor a 20 títulos y solo un 2% más de cien.


-Formato/contenido: La migración hacia formatos digitales dependerá del uso que los lectores estén dando o empiecen a dar a los contenidos.


-Editores y analógico/digital: El estado probable de producción del libro y de las prácticas de lectura se define como un punto intermedio entre lo analógico y lo digital.


-Lectores y analógico/digital: El estado deseable para el editor es el híbrido, aunque el lector leerá mucho más en formatos digitales; el lector romperá con los intermediarios tradicionales, seguramente poniendo en riesgo la sostenibilidad de las librerías, por lo que se hace necesario fortalecerlas.


-La Web 3.0: La edición, con las nuevas tecnologías, se centrará en el usuario individual, brindando textos de contenidos fragmentados, orientados por los usuarios y la influencia de los sitios de redes sociales de trabajo. Las editoriales tradicionales deberán repensar su papel ante la irrupción de las nuevas tecnologías. Estas darán lugar a esquemas de negocio mucho más eficientes y rentables, dando la primacía al contenido, que podrá venderse fragmentado, poniendo en entredicho la unidad del concepto libro.


-Escenario 2020 para editores: Los editores pequeños o independientes adquirirán más visibilidad a través de catálogos digitales, deberán explotar los nuevos modelos de negocio, para lo cual Internet será un aliado importante. Se necesitarán mayores esfuerzos para que los editores vean los formatos digitales como una plataforma propicia para la publicación de ciertos contenidos. Impulsados por las nuevas tecnologías, los editores deberán encontrar nuevos nichos rentables.

Confirmamos con el avance de este estudio que las instituciones del libro y del fomento de la lectura, así como las asociaciones de editores al otro lado del Atlántico están desarrollando importantes programas y proyectos de envergadura, a nivel pan-nacional, útiles para la toma de decisiones de la industria del libro iberoamericana para los próximos 20 años. Es envidiable el nivel de coordinación de instituciones y medios, además con varios países implicados. Tomemos nota, pues.

Un viaje en el tiempo, un salto de 20 años. Quizá tras esos años, todos calvos, pero es bueno que aquí también miremos hacia el futuro, para tomar una higiénica distancia de un presente oscuro, turbio, y aparentemente descorazonador. A pesar de todo, parece que siempre nos quedará la esperanza americana.

No hay comentarios: