En unos días marcharemos a Tenerife para participar en una mesa redonda que bajo el título muy sugestivo de "Las nuevas estrategias de difusión del libro" será abordada en el Salón Internacional del Libro Africano. El Salón coincide con la celebración del VII Encuentro de Editores en Canarias, que tendrá lugar del 24 al 27 de septiembre en el Castillo San Felipe del Puerto de la Cruz (Tenerife).10 septiembre 2009
NUEVAS ESTRATEGIAS DE DIFUSIÓN DEL LIBRO
En unos días marcharemos a Tenerife para participar en una mesa redonda que bajo el título muy sugestivo de "Las nuevas estrategias de difusión del libro" será abordada en el Salón Internacional del Libro Africano. El Salón coincide con la celebración del VII Encuentro de Editores en Canarias, que tendrá lugar del 24 al 27 de septiembre en el Castillo San Felipe del Puerto de la Cruz (Tenerife).29 julio 2009
EL LABERINTO DIGITAL... A VUELTA DEL VERANO
-Interliteral, II encuentro de literatura digital, que desde el 17 al 18 de septiembre, en Jaén, refelxionará sobre el futuro de la creación literaria en el entorno digital.
-El Hay Festival de Segovia, del 23 al 27 de septiembre, dedicado a la arquitectura, reservará un espacio para un encuentro dedicado a la reflexión sobre el futuro de los blogs como alternativa de negocio.
-El Salón Internacional del Libro Africano (SILA), del 24 al 27 de septiembre, en Tenerife, alojará el II Encuentro de Editores, que este año abordará el impacto de Internet y de las redes sociales en la promoción del libro y de los escritores.
De los anuncios, el más esperado. Apple parece ser que por fin da el paso y anunciará -según los rumores- en septiembre el lanzamiento navideño de la nueva Tablet PC, que tras un acuerdo con EMI, Sony Music, Warner Music y Universal Music Group, ofertará un nuevo modelo de distribución de música y probablemente de libros digitales, en competición directa con Kindle de Amazon.
Por lo demás, los editores ya andamos a vueltas con el papeleo de Liber 2009, a celebrar este año en Madrid, con Rusia como país invitado. A todos les llamará la atención la foto que los organizadores de la Feria Internacional del Libro han elegido para el diseño de la invitación profesional que deberemos en breve hacer llegar a nuestros clientes y amigos: Un joven con un cacharro digital en las manos, leyendo Los tres mosqueteros, de A. Dumas. Tiene bemoles la cosa. ¿Qué editor tiene alguna sorpresa digital preparada para presentarla en IFEMA?
Nos despedimos hasta septiembre. Durante estos días les invitamos a dejarse mecer por la serenidad, la buena compañía, conversaciones enrriquecedoras y lecturas reponedoras. 23 julio 2009
A PROPÓSITO DE LARSSON (Y 3): VENTA A ZAFONAZOS
Durante los ultimos días hemos visitado numerosas librerías, y hemos podido constatar que los libros de Larsson son pedidos y comprados con ansiedad por infinidad de personas, nadie quiere quedarse sin la tercera parte –sin ya ha leido los dos primeros volúmenes de la trilogía–, o se ha decidido por fin a incarle el diente, «al menos el primero», para quitarse el gusanillo de la curiosidad que ha suscitado este fenómeno social. Porque estamos ante esto, al igual que lo han sido las pandemias de los virus Zafón-2 y Potteriana 5-7. Pero lo asombroso (¿lo sigue siendo para alguien?) es que las librerías están bastante vacías, siguen vacías, de lectores, de clientes y, si seguimos a este ritmo de devolución... de libros.
En cualquier caso, los libreros nos insisten en que la aparición del tercer volumen de Millenium ha reactivado, un poco al menos, el tráfico a las librerías. Por cierto, hace unos días leíamos cómo ha descendido el índice de afluencia a los centros comerciales –Indice Experian Footfall- en España. Este informe mide la afluencia a los centros comerciales, y arroja en España un dato significativo: el descenso en mayo de un 5,2% en comparación con mayo de 2008. Según el informe, se deteriora también el índice acumulado que se situa ahora en -1,7%, frente al -0,9% del apsado mes de abril.
Parece ser que lo preocupante no es la bajada, sino el cambio que el informe muestra en la estacionalidad del sector, ya que tradicionalmente mayo era un mes alzista en afluencia. De hecho, la última semana de mayo arroja un descenso del 11,5% respecto de la misma semana del año anterior.
Nos surge una reflexión al hilo de estos datos. Hay cadenas de librerías que han optado por crecer instalándose en estos mall y centros comerciales, en vez de hacerlo en núcleos poblacionales urbanos. Estas sucursales de las cadenas venden poco o nada de lunes a jueves, comenzando una recuperación a partir del viernes, para centrar el grueso de sus ventas los fines de semana y festivos. ¿Cómo estarán ahora mismo esas librerías? ¿Les está salvando los libros de Larsson? ¿Qué margen porcentual de devolución por encima del ejercicio anterior están generando a marchas forzadas estos puntos de venta al grito de «más madera»?
Efectivamente, nos llegan noticias de otra avalancha de devoluciones, sinónimo de una situación de crisis más que preocupante. Según los usos y costumbres tradicionalmente esgrimidos en este sector, los meses de abril, mayo y junio eran potentes en ventas, y las devoluciones de junio y julio estaban controladas. El problema es que las devoluciones no han bajado su ritmo, quizá aumentado, desde noviembree pasado. Esto empieza a sonar no a anomalía, sino a un cambio estructural.
Seguimos analizando las cosas según esos «usos y costumbres» y, claro, no entendemos nada, porque en vez de mirar lo que pasa ahí fuera, seguimos mirándonos el ombligo. ¿No tendremos que empezar en el sector del libro a hablar de «ciclos de consumo»? Desde San Jordi y las Ferias del Libro la gente ha ahorrado (¿algo?) para poder consumir en vacaciones, y a la vuelta, inevitablemente, comenzará a ahorrar para poder consumir en Navidad. Los hábitos de consumo respecto del libro están cambiando, y parece que fenómenos como Millenium se repiten con mayor frecuencia, de tal manera que el sector se va a tener que readaptar para vender a zafonazos, para vender algo al menos.
Ante esta economía de crisis, otros sectores saben reaccionar, inyectando cintura a la banda de precios. ¿Para cuándo será inevitable el fin del precio fijo para el libro? ¿Para cuándo será inevitable la posibilidad de hacer rebajas del libro? En todos los sectores del consumo moderno las rebajas y promociones incentivan la demanda y reducen stocks. Aquí, con no subir demasiado los precios nos conformamos, aunque el consumidor reclame otras cosas.
Lean, lean a Larsson. Y acuérdense también de Tolstoi, Dostoievski, Thomas Mann, Joseph Roth, Stefan Zweig, y de Pérez Galdós, Valle-Inclán, Unamuno, Baroja, Lorca, Vila-Matas, Pérez Reverte. Y sobre todo, lean lo que les de la gana.
22 julio 2009
A PROPÓSITO DE LARSSON (2): ¿LIBROS PARA PENSAR?
En el pasado Encuentro de Editores de Santander, en la mesa sobre edición de «libro de ensayo», tuvimos ocasión de asistir a un nuevo asalto del debate edición cultura versus edición mercado. Aunque nos declaramos firmes defensores y frecuentadores de lo que el maestro Einaudi denominaba «edición-sí», que tan oportunamente Jorge Herralde nos recordó a todos los asistentes, el debate cultura/mercado se reactivó entre los editores con ocasión de un comentario a la trilogía de Larsson.Algún editor se atrevió a afirmar que él editaba sólo libros «para pensar», mientras que el representante de Planeta defendió unos libros escritos con calidad por un periodista de reconocido prestigio en su país. Al margen de elitismos trasnochados, lo que se impone es la realidad. En un sector acosado por la crisis en términos relativos, ver a la gente en el metro y en los autobuses con los libros de Larsson es algo que mueve abiertamente a reflexión. El descomunal nivel de ventas alcanzado en tan poco tiempo por esta trilogía, con una compra compulsiva del tercer volumen el mismo día de su aparición en librerías, obliga al sector, a editores y libreros, a reflexionar sobre este fenómeno, trascendiendo un maniqueo debate cultura/mercado. Nos hacemos varias preguntas:
- ¿No son los libros de Larsson algo más que un simple best seller?
- ¿Responden a un moda o a una tendencia sociológico-comunitaria?
- ¿Estamos ante un caso a estudiar por los profesores de marketing de ventas o por los sociólogos que estudian los hábitos de consumo?
Leyendo estos días a Rogert Chartier, investigador sobre el mundo de la cultura escrita, el libro y la lectura de la Modernidad a nuestros días, leíamos una peculiar definición del concepto «cultura» que nos puede ayudar a arrojar luz a este fenómeno: «aquella manifestación que articula las producciones simbólicas y las experiencias estéticas sustraídas a la urgencia de lo cotidiano, con los lenguajes, los rituales y las conductas gracias a los cuales una comunidad vive y reflexiona su vínculo con el mundo, con los otros y con ella misma». Con Larsson, y no nos pongamos puristas, está ocurriendo que gusta a unos y a otros, a los exquisitos y a la masa. No sabemos si los libros de Larsson son una joya literaria, pero desde luego su virtud de entretenimiento no está reñida en absoluto, en principio, con una segunda lectura «para pensar». Desde luego, este fenómeno nos debería hacer «pensar» a los artífices del sector, a descubrir que tras la trilogía de Larsson se esconde no sólo un negocio, sino un fenómeno de masas, en definitiva, un discurso que trasciende la materialidad de los libros.
Larsson seguirá siendo un fenómeno social cuando esté disponible en formato de bolsillo, incluso cuando la plataforma digital de Planeta lance la trilogía en formato e-book allá por Navidad. Y aquí se produce la paradoja: los defensores del ensayo, de los «libros para pensar», alegaban una concepción idealista de la edición, que ahora, comprobamos con estupor, se vuelve en su contra. Como nos recuerda Chartier, David Kastan califica de «platónica» la perspectiva según la cual una obra trasciende todas sus posibles encarnaciones materiales, y de «pragmática» a la que afirma que ningún texto existe fuera de las formas materiales que lo dan a leer o a oír.
16 julio 2009
A PROPÓSITO DE LARSSON (1): ¿EN QUÉ SE PARECE UN BEST SELLER A UNA HAMBURGUESA?
Llegó el verano y los libreros andan como locos montando escaparates e ingeniándoselas para vender a cuchillo el último libro que cierra la trilogía de Larsson, talismán al que el sector ha dotado de los mágicos poderes que nos sacarán de la ya asumida crisis del libro. Los libreros quieren hacer caja como sea, los distribuidores esperan que esas ventas millonarias frenen el tsunami de la devolución (de los «otros» libros, claro), y los «otros» editores se debaten entre presentar su próximo plan editorial o dedicarse a vender lencería gruesa, porque ya no saben qué hacer con las fajas de sus libros no vendidos. La culpa de todo, según algunos, la tiene la homogeneización de la demanda, o sea, los best sellers, que están erosionando el mercado, generando con la pandemia lectora anomalías perjudiciales para todo el sector. Pero, ¿qué es un best seller? Contesta a la pregunta el escritor y editor mexicano Roberto Pliego en el último número de la revista Texturas:
- Best seller: término acuñado por Harold Bell Wright en 1902, al que definió como «comida sencilla para gente sencilla».
- Mucho antes de que se hablara de industria del libro o de sociedad de masas, el best seller ya estaba allí: Los muchachos de la montaña verde (1839), de Daniel P. Thompson alcanzó 50 reimpresiones en veinte años; La cabaña del Tío Tom (1852), de Harriet B. Stowe, vendió 300 mil copias en un año.
- El best seller no se escribe para hacer literatura, sino para hacer sonar la caja registradora.
- El best seller es el libro que vende el mayor número de ejemplares en el menor tiempo posible: el Quijote, la Biblia o Cien años de soledad no son best sellers.
- El best seller es un producto que es signo de la rapidez y que está vacunado contra la relectura.
- Nada más ajeno al lector de best seller que una biblioteca... o una librería.
- El best seller es ajeno a la crítica literaria o a la historia de la literatura: no precisa análisis, solo busca experiencias inmediatas.
- Al best seller le beneficia el precio libre y la manga ancha en la propiedad intelectual y los derechos de autor.
- El autor de best seller no rinde cuenta a la literatura, sino al director comercial de la editorial.
- La gestión del talento editorial: al tener una gran potencia económica este perfil de editoriales contratan editores de gran «olfato» literario.
- Son editoriales con un marcado carácter comercial: no tienen un sesgo cultural-apostolar.
- Son empresas que no tienen editores sino «coolhunters» («cazadores de tendencias») que saben leer tendencias emergentes en la sociedad de cada país.
- La potencia económica de la editorial –o de su grupo- determina el acceso a manuscritos y autores de cachés muy altos. Esto podría explicar un Follet, un Le Carré o un Grisham, pero no explicaría un Dan Brown, un John Boyne, el primer Harry Potter o el mismo Larsson.
- Son empresas con capacidad para desarrollar un marketing coherente y congruente, con un apoyo cruzado desde otras partes del conglomerado mediático.
¿Y usted qué piensa? ¿Se debe a alguno de estos factores causales? ¿No será un mix de varias hipótesis? o ¿a una casualidad dentro de la teoría de las catástrofes? La pandemia del best seller ¿propiciará la caída del precio fijo?
Terminamos con una cita de Roberto Pliego: ¿En qué se parece un best seller a una hamburguesa? En que uno y otra están hechos de ingredientes poco fiables y saben mejor cuando se ofrecen a precio de ganga.
15 julio 2009
ENCUENTRO DE EDITORES DE SANTANDER: EN BUSCA DEL FUTURO PERDIDO
No pretendemos hacer una crónica detallada de las sesiones. De todas las ponencias, alguna de ellas producto de la improvisación, otras brillantes (como la de Jesús Badenes), la que más nos llamó la atención, no sólo porque fue soberbia, sino porque aportó una documentación impecable y temas de fondo para reflexionar, fue la de Dña. Rosalina Díaz, Directora General de Wolters Kluwer España. Su ponencia, dentro de la mesa redonda destinada al tema de las nuevas tecnologías y la propiedad intelectual, presidida por Rafael Martínez Alés, y con Julián Viñuales senior y José Antonio Millán como co-ponentes (en la foto), llevaba precisamente por título "Las nuevas tecnologías de la edición y su repercusión en la propiedad intelectual". - La innovación tecnológica: con una vertiginosa y paulativa mejora de los ebooks, con un aumento de la capacidad de búsqueda de los grandes buscadores, y una disminución del coste de la POD.
- La customización: que ofrece la posibilidad de adquirir contenidos recopilados o por capítulos, personalizando las recopilaciones con contenido propio y portadas customizadas, abriendo nuevas posibilidades de mercado, particularmente en el mundo académico.
- Consumo de contenido desmenuzado: propiciando la venta por capítulos individuales, secciones o artículos, las suscripciones a corto plazo, o la oferta gratuita del contenido completo de un libro en versión digital y venta del mismo contenido en formatos complementarios.
- Compromiso/colaboración: propiciando el proceso de creación y edición posterior.
- Enriquecimiento/expansión: estamos asistiendo a una transfomación del objeto "libro", que está perdiendo materialidad para experimentarse como contenido enriquecido.
- Customización: plataformas como Primis de McGrawHill, Falt World Knowledge o MijnWebboek.be. La customización supone que el usuario puede hacerse un libro a medida para leer en pantalla, con posibilidad de autoedición en papel.
- Contenido desmenuzado: plataformas como Taylor & Francis eBookstore, SpringerLink, Cengage iChapters, Chegg o Bookswin. El usuario puede comprar capítulos ueltos o fragmentos, o imprimirse el libro en papel con grandes descuentos.
- Colaboración: plataformas como Safari, West Law School Exchange, ConneXions, Merlot, donde el usurio participa activamente, como prosumidor, en la creación y edición posterior de los contenidos.
- Enriquecimiento: con plataformas como ImageCONSULT, thevisualMD, MyMathLab o Aplia, donde el usuario dispone de textos e imágenes enrriquecidas para consulta, estudio y aprendizaje on line.
Nuevas tecnologías aplicadas al sector del libro que están trascendiendo las fronteras materiales y jurídicas del objeto "libro" en las que el sector está aún encorsetado. Son las mismas limitaciones que, por falta de visión, hacen a alguno de los ponentes de Santander afirmar que Wikipedia es una más de las enciclopedias on line disponibles, con la diferencia de que ésta actúa como Robin Hood, que roba a los editores para dárselo a los lectores, cuando Wikipedia es todo menos una enciclopedia on line al uso, sino una comunidad de conocimiento que basa su razón de ser en la colaboración proactiva de los propios usuarios.
Comentarios como este hacen patente que algunos de nuestros mayores no están entendiendo la irrupción de un nuevo paradigma, que va a afectar seria y profundamente al día a día de los actores del libro, desde los autores hasta los libreros, pasando inevitablemente por una transformación brutal de la distribución, y, claro está, un rediseño de las vías de negocio y razón de ser de los editores. Por no hablar del impacto en los hábitos y tipos de lectura. No se trata de estar fascinados por cacharros y nuevas tecnologías. No asistimos a un cambio tecnológico, sino a un cambio cultural, que tendrá consecuencias económicas.
Los futuros de la edición pasan, por tanto, por abrirse a nuevas posibilidades con espíritu emprendedor, sin renunciar, claro está, a seguir haciendo las cosas bien en papel. En esa línea, intervenciones como la de Javier Pradera sorprendieron por la perplejidad y asombro que mostró ante la, ya no tan reciente, irrupción en el mercado de tantos y pequeños editores independientes. La respuesta la dió Jorge Herralde, que de nuestros mayores fue el más acertado no sólo al alabar el magnífico trabajo que estos editores independientes están haciendo (en España e Hispanoamérica), con sus cuidados catálogos y ediciones en papel, sino al dar un toque de atención a los asistentes ante la llegada del "nuevo paradigma". El wiki-editor ya está aquí.
Esperamos que en las próximas ediciones, los Encuentros de Editores de Santander hagan un ejercicio de autocrítica, en positivo, y den una oportunidad a los nuevos talentos de la edición, para que esos "aires nuevos" revitalicen el debate y la reflexión, que por falta de ideas (no es cuestión de edad, sino de capacidad de generar discurso) está languideciendo y abocando al sector a la ñoñez y al papanatismo melancólico.
13 julio 2009
BATALLAS DIGITALES Y POSICIONAMIENTOS DIFUSOS
La batalla ha empezado: como Kurosawa ya retrató con maestría en su película Ran (1985), el clan Ichimonji está en pie de guerra y los herederos del gran Hidetora se disponen en formación para iniciar el combate.1. «Comercializar a través de las librerías mediante códigos de descarga». Si el proceso implica tener que desplazarse físicamente a una librería para adquirir un cartón con el que a su vez, ya desde casa, puedas descargar el ebook, acabará siendo un fracaso. La protección del tejido de librerías no puede conllevar cargar de costes de transacción al cliente. Más bien hay que pensar en constituir una macroplataforma de contenidos que enlace con todas las librerías que lo deseen, de forma que el cliente pueda comprar en su librería habitual a través de un interface que conecta la librería con la macroplataforma, y todo ello sin moverse de casa. Por otro lado, habrá que comenzar a preguntarse qué proceso de valor añadido va a hacer la librería independiente (frente a las grandes superficies y cadenas de librerías) a la hora de comercializar ebooks por descarga y pago por tarjeta o por cualquier medio de pago virtual. El traslado de margen a un eslabón de la cadena debe reposar en el concepto de «añadir valor», pero no olvidemos que lo que no añade valor añade pérdidas. Estamos totalmente de acuerdo con una protección de las librerías, pero parece imprescindible confirmar qué valor van a añadir al proceso: ¿marketing intensivo digital en función de las especialidades propias de cada librería?
5. «Ahora mismo estamos ante lo que se puede conceptualizar como un mercado emergente, con una bajísima demanda real y sin oferta de cierto valor añadido». Razón lleva Jesús Badenes al señalar cómo se están comportando otros mercados extranjeros, donde se han realizado importante inversiones pero a las que no se ve un retorno razonable. Parece sensato y cauto el tentarse la ropa antes de lanzarse a invertir enormes cantidades de dinero sin tener certezas de retorno razonables.
experimentos y ensayos. De momento, los grandes grupos comienzan a liderar y a definir reglas competitivas. Pero, ¿y los editores independientes? Se impone a corto plazo unas sesiones de reflexión de la edición indepediente sobre estos temas, para diseñar y desarrollar unas líneas de posicionamiento diáfanas. Cuando se carece de estrategia, cualquier dirección parece buena; incluso el no hacer nada hasta ver las cosas más claras puede parecer a algunos la opción más inteligente, pero este inmovilismo no deja de ocultar miedo y esclerosis de un paradigma condenado a cambiar.
01 julio 2009
EL PANORAMA DIGITAL: MÁS ALLÁ DE LA CACHARRERÍA DE LOS EBOOKS
Para cualquier persona interesada en el tema de los ebooks –aparatos lectores– es evidente que actualmente conviven en el mercado, o están a punto de aparecer, un conjunto de aparatos con prestaciones muy similares, pero que no han conseguido una curva de inflexión que les permita tener una cuota significativa del mercado, de tal manera que aún hoy no llega a imponerse un cacharro sobre otro (de momento). Veamos: iLiad, Papyre, Sony Reader, Cybook, Hanlin, Jetbook, iRex, txtr, Fujitsu o Kindle. Al margen de polémicas y demagogias, y más allá de los discursos (apocalípticos o integrados) de libreros, distribuidores y editores, que siguen siendo poco reflexivos y netamente opacos (por ignorancia) al entorno digital, aquí estamos esencialmente hablando de «electrónica de consumo». Dicha cacharrería responde a una lógica alejada del universo cultural en el que (todavía) se vertebra el sector del libro, sujeta en cambio a una guerra comercial en la que no siempre el aparato que triunfa es el mejor.
Es además previsible que los aparatos de «tecnología propietaria muy cerrada», como el caso del Kindle, no puedan asentarse en el mercado europeo. Haciendo conjeturas e hipótesis sobre los que puede ocurrir en unos ¿meses?, parece razonable pensar que en el mercado español habrá un par de aparatos lectores de consumo masivo y uso horizontal, por un lado, y dos o tres cacharros sofisticados dirigidos a segmentos profesionales con una nivel de prestaciones y conectividad mucho más altos, por otro.
Nos surge una pregunta: la curva de inflexión en el mercado ¿llegará a partir del soporte o de la producción masiva de contenidos? En nuestro caso estamos usando el Sony Reader PRS 700 para leer ficheros PDF, pero no para leer libros electrónicos, entre otras cosas porque no hay en el mercado español.
Evidentemente este tema no es central ni crítico para las editoriales, sobre todo a corto plazo, como lo vienen demostrando las resistencias palpables a abordar este tipo de cuestiones o su marginación frente a otros temas «prioritarios» o «urgentes», de más calado gremial, por parte de algunos editores españoles. Incluso algunos despachan el tema digital reduciéndolo a «electrografía» (concepto proveniente del Copy-Art originario de los años 80, de difícil aplicación al ebook y a la comercialización de contenidos digitales), lo cual no sólo denota un desconocimiento flagrante de la revolución tecnológica a la que vamos a asistir con carácter inminente, sino un posicionamiento prejuiciado que genera un falso y maniqueo debate papel versus digital.
La presencia masiva de editores en el Foro Publidisa hace unas semanas nos hace pensar que podemos asistir a un posicionamiento masivo a medio plazo de los editores en este tema. La batalla en los mercados del ebook es indiferente respecto a la cacharrería que acabe imponiéndose, pero no respecto a una producción masiva de contenidos de calidad, sobre todo en los terrenos y materias más proclives a tirar del mercado a corto plazo: derecho, medicina, economía, marketing, libros técnicos, académicos, universitarios.
En el inminente entorno digital del libro, hay dos planteamientos básicos que debe tener claros el mundo editorial: participar activamente en el nuevo paradigma supondrá producir contenidos «multisoporte» y «multidispositivo», por un lado, y desarrollar plataformas de integración con las librerías como canal de prescripción y distribución, por otro. Negar la evidencia o cerrarse en banda al lenguaje digital es dar la espalda a un mundo que cada día crece más y en el que todos estamos, querámoslo o no, llamados a integrarnos.
21 junio 2009
TUSQUETS-ANAGRAMA: 40 AÑOS DE EDICIÓN INDEPENDIENTE
En estos días de libros y feria hemos tenido oportunidad de reencontrarnos con una de las más admirables representantes de la edición independiente española, con nuestra querida Beatriz de Moura. Elegante, vivaz, Beatriz se te acerca siempre con una sonrisa, te saluda efusivamente y hace sentirte protagonista, cuando la protagonista es siempre ella: de nuestro respeto y admiración, pero sobre todo, de nuestro cariño.
catálogo conmemorativo (más de 400 páginas), verdadera autobiografía de un saber hacer y decir. Junto a los exhaustivos índices, de autores y obras, de colecciones y de títulos, se agradece el amplio álbum (con espléndidas fotos de los co-protagonistas de la editorial, sus autores y amigos), la galería de retratos de sus autores, y el magnífico material gráfico de carteles y material de promoción (casi nos atreveríamos a decir que este catálogo debería figurar como material docente imprescindible para cualquier master de edición que se precie).
40 años también son los que cumple Anagrama, que en su ya tradicional (cada lustro) «Deconstructing Anagrama», nos da cuenta también de su quehacer editorial de esta forma tan original, en un elegante y portátil «catálogo-fetiche», donde Jorge Herralde revela de nuevo las claves de esta magnífica «caja de herramientas»: una voluntad y una vocación. Su voluntad, también firme en estos años: la política de autor. Su vocación: la cultural. 18 junio 2009
PEQUEÑOS NO, INDEPENDIENTES
En París, en pleno Barrio Latino, al lado de Sant Michel y cerca de la Sorbona, los editores no son pequeños, sino independientes, y lo certifican inaugurando apenas hace unos días una librería muy especial: Pippa, la «Librairie des Éditeurs Indépendants». Con tan solo su nombre esta nueva librería parisina define su posicionamiento de mercado y la composición de su portfolio de producto, o como decimos por estos lares, «de qué van»; pues eso, de independientes. ¿Se podría llevar a cabo en España una iniciativa similar?, se preguntaba Elogio de la librería hace unos díasHace unos meses subimos una entrada en la que afirmábamos la necesidad de la elaboración una Hoja de ruta de la Edición Independiente. En dicha hoja un capítulo importante lo ocuparía la elaboración de un Mapa de distribución selectiva de la Edición Independiente. Ha llegado el momento, afirmábamos, de que los editores independientes españoles, con una crisis de visibilidad alarmante, se decidan a fomentar, patrocinar y apadrinar un eslogan que conforme una red de librerías que garantice la presencia continuada de ciertos sellos editoriales y genere cierta militancia en torno a ellos.
Apenas hace unos días, ante las preguntas de ciertos colegas, plasmamos en una nueva entrada nuestra visión de lo que significa «edición independiente», bastante alejado del concepto «pequeño». Si en otros países como Francia o en la mayoría de Hispanoamérica existe una militancia rigurosa y eficaz en torno a la «Edición Independiente», en España, o al menos en Madrid, seguimos a cuestas con el concepto de «Pequeñas Editoriales».
Al margen de estar obsoleto y dejar un mal sabor de boca, por ser casi ofensivo, el concepto «pequeñas editoriales» nos sigue creando serias dudas: ¿Se es «pequeña editorial» por la facturación? ¿Por la rentabilidad? ¿Por la poca visibilidad mediática? ¿Por vocación de insignificancia y marginalidad? ¿Por capacidad financiera? ¿Por recursos humanos y empresariales? ¿Por un catálogo en construcción? ¿Por definición «contra» o «frente» a otros? etc…
Creemos que los Editores Independientes en España tienen la suficiente identidad como para «hacerse visibles» como tales y con pleno derecho. ¿No será que se es independiente por la dimensión cultural? ¿Por la profundidad del catálogo? ¿Por la especialización en mercados nicho o micro-nicho? ¿Por el compromiso estético? ¿Por su responsabilidad empresarial con un modelo sostenible, aliado de la red de librerías independientes?
A ciertos editores no les queda otro remedio que definirse como «pequeños» porque no tienen nada que esgrimir frente a otros que son «grandes». A los independientes no les crea ningún problema convivir con los grandes, porque son de otra especie y se definen y actúan por sí mismos.
La Comisión de Pequeñas Editoriales de la AEM organizó hace un tiempo unas jornadas de análisis sobre la problemática de la distribución. Las jornadas fueron un éxito de público y participación gremial, dejando bien claro una de las preocupaciones más acuciantes de la edición independiente en este país, factor determinante sobre la visibilidad de sus sellos. Pues bien: ¿no ha llegado el momento de ponerse a trabajar sobre el tema de la visibilidad de la EI en los puntos de venta? ¿No ha llegado el momento de que los Editores Independientes se pronuncien sobre su condición de tales?
12 junio 2009
LA EDICIÓN INDEPENDIENTE EN FRANCIA
Hace unos días cayó en nuestras manos un librito interesante titulado ¿Para qué sirve el libro? Divagaciones heterodoxas, de Editorial Popular, escrito por un conjunto de autores franceses entre los que se encuentra A. Schiffrin y Eric Hazan. 04 junio 2009
EL SINODAL DIGITAL: NI SINODO NI DIGITAL
Ayer tarde, un año más, Fray Antón se mostró receloso de los ingenios luciferinos de maese Juan Párix, impresor de talento que logró imprimir el primer libro en España, allá por 1472. Aguilafuente estuvo presente en cuerpo y alma ayer en la Feria del Libro de Madrid, como anfitrión de estas jornadas de rocambolesco nombre: "Del Sinodal al Digital". 25 mayo 2009
EL ESTADO DE LA EDICIÓN: EL LADO OSCURO DE LA FERIA DEL LIBRO DE MADRID
El sector del libro hace aguas en Madrid. A las puertas del comienzo de la 68ª Feria del Libro a celebrar en el Retiro, Manuel Rodriguez Rivero nos sorprende en el último Babelia con un análisis sobre el lado oscuro de -La oferta de
-El libro electrónico (sea eso lo que sea) es el gran ausente.
-La feria está controlada por el Gremio de Libreros, en conflicto con algunos editores por la titularidad de la misma.
-Las cuentas no están claras. O al menos no disponibles.
-El lema de la feria –la literatura francesa– no tiene representación oficial alguna.
Todo lo que apunta está razonado, pero hay un par de cosas que tienen sus matices y aristas. La feria, en su fondo y en su forma, es probablemente mejorable; de hecho hay modelos de feria que han sabido integrar mejor las nuevas sensibilidades, como por ejemplo
Pero lo que está en la trastienda de
Estamos convencidos que en años venideros se llegará a un arreglo de todos estos desencuentros. Pero si el enfrentamiento se correspondiese con un corpus de análisis y proyectos diferentes, constituiría un debate enriquecedor y hasta sería saludable. El problema es que no es así. Y esto el colectivo de editores de Madrid no puede permitírselo, sobre todo en un escenario donde hasta los libreros reconocen ya caídas de ventas del 20% (véase las declaraciones de Pilar Gallego en el País este sábado 23 de mayo) y en una situación en la que no se observa ningún signo de recuperación. Los datos de abril y mayo serán a buen seguro muy malos.
La elección en
21 mayo 2009
EL COMERCIO ELECTRÓNICO DEL LIBRO: UN NEGOCIO QUE NO DESPEGA
Hace unos días leíamos en la II Mesa redonda sobre Comercio Electrónico organizada por PriceMinister.es que «el ecommerce en España está en pañales». Las causas que se barajan para explicar este estancamiento son numerosas y diversas:· Mercado todavía poco maduro.
· Contracción general muy profunda del consumo.
· Necesidad de mejora y extensión de la Banda Ancha.
· Servicio todavía pobre.
· Logística muy mejorable.
Se apuntan sin embargo un par de temas que nos interesan especialmente desde el punto de vista del comercio del libro:
· En 2009, el 87% de los internautas cree que la crisis llevará a la gente a comprar a través de Internet, esencialmente por la variada gama de precios que ofrece. La sociedad del bajo coste está polarizando los hábitos de consumo de los españoles, pero el low cost no se puede trasladar al libro, nuevo y en catálogo, debido a la ley del precio fijo. No así al libro descatalogado y de precio libre. Recordemos aquí el caso de librosa5euros.com, que ya tuvimos ocasión de comentar en una entrada anterior, como ejemplo paradigmático de la llegada del low cost al sector del libro.
· Un 35% (frente a un 8% el año pasado) asegura que lo que más les influye en la prescripción de compra son los comentarios en blogs y redes sociales. Este dato debería iluminar las estrategias de marketing on line de los editores a la hora de planificar sus campañas de lanzamiento de novedades, así como la gestión por categorías de los fondos de sus catálogos.
· Los comentarios de amigos y conocidos son importantes para el 40% de los internautas (frente al 54% el año pasado). Este dato es fundamental para los editores, que deberían empezar a prestar atención al «boca-oreja» de la red. El editor wiki debe, sobre todo, escuchar, escuchar y escuchar la Red. Como apuntaba Javier Celaya en las jornadas Los futuros del libro, «la Red es una portera: lo larga todo».
· Los medios de comunicación solo son importantes para el 11%. Este dato es crítico y debería servir a los editores para reorientar su la inversión publicitaria en los medios tradicionales.
Todo esto nos lleva a reflexionar sobre la venta de libros a través de Internet. Acaba de publicarse la Memoria del 6º Congreso de Editores, celebrado
en Sevilla en junio de 2008. De una de las mesas, dedicada a las nuevas tecnologías, se recogen las palabras de Jesús Badenes, Director General de Librerías del Grupo Planeta, con respecto al comercio electrónico en España. Badenes ofrece la cifra del 2% como volumen de facturación a través de Internet (datos de 2007). La cifra nos parece más razonable, sensata y ajustada que la ofrece la encuesta de Comercio Interior (que no supera el 0,7 %); tenemos que recordar que los datos de dicha encuesta sólo reflejan los aportados por las editoriales, no por las librerías ni otros puntos de venta. Parece obvio que hoy por hoy un lector quiere conseguir determinado tipo de libros, su única ayuda es recurrir a Internet. ¿Cuál es entonces el problema que impide que despegue la venta de libros por Internet en España?
20 mayo 2009
EL LABERINTO DIGITAL Y LOS FUTUROS DEL LIBRO EN LA FERIA DEL LIBRO DE SEVILLA
Uno de los mayores riesgos de toda feria del libro es creer que ya está hecha y culminada, que la edición de este año ya no puede aportar más a lo ya realizado hasta ahora. La Feria del Libro de Sevilla 2009 y su director, Javier López Yánez, están demostrando estos días que es posible imaginar una feria mejor. Las jornadas «Los Futuros del libro» han sido, en concreto, un foro que ha permitido, en este río revuelto de la crisis, debatir con inteligencia los retos y futuros del libro, juntos y revueltos a libreros y editores, junto a otros agentes del sector, como bibliotecarios, autores, agencias de derechos y plataformas digitales. Unos y otros hemos afrontado con valor el debate de un futuro incierto para muchos, aventura apasionante para otros muchos más.«Paradigma Libro» participó en la mesa de «Marketing 2.0. Nuevas herramientas, nuevas estrategias». Nuestra intervención llevó por título «La edición independiente ante el laberinto digital», disponible en audio en la página oficial de la Feria (una de tantas y refrescantes novedades que nos ha regalado esta Feria), y algunas de cuyas reflexiones ha recogido El ojo fisgón en su última entrada. Nuestra
s tesis son sencillas: De las intervenciones de los demás ponentes de la mesa nos quedamos con varias ideas muy interesantes. Narciso Sánchez, MAD, hizo tres reflexiones a modo de conclusión: 1. Internet y las nuevas tecnologías aplicadas al sector del libro no son cuestión que competa únicamente a los informáticos, sino que los editores han de desarrollar desde ya estrategias de marketing online; 2. Internet no es sólo un problema de protección de derechos; 3. Internet no es un negocio del mañana, sino que ya es una oportunidad de negocio actualmente.
Carmen Ospina, RHM, compartió con nosotros algunas de las iniciativas y proyectos piloto de marketing online de las editoriales del grupo, consistentes en bookstrailers y, widgets, así como participación activa en redes sociales, como Facebook, y su extraordinaria campaña Me gusta leer.
Javier Celaya, de Dosdoce.com, nos facilitó datos reveladores de la realidad de la Web 2.0 española:
-El lector digital español es un «mirón»: participa poco en los blogs, en los foros, hace mínimos comentarios en las redes…
-La navegación por Internet en España tiene un grado de dependencia muy alto respecto a Google, de tal forma que más del 80% del tráfico viene teledirigido por este buscador.
-Wikipedia, la tan denostada enciclopedia virtual, es el segundo portal más visitado en España, después de la home de Google.
-La media de lectura digital de los españoles es de 45 minutos diarios de lunes a jueves. Y el tiempo de permanencia en las páginas webs es inferior a 60 segundos. Los editores deberíamos empezar a computar como ineficaz un alto porcentaje de las visitas que registramos en nuestros contadores.
-En las redes sociales hablan y se relacionan personas. No tiene mucho sentido que las editoriales irrumpan con perfiles empresariales en Facebook: el ego corporativo no tiene cabida en las redes sociales.
-Los usuarios de Facebook y los habituales de la blogosfera somos ciegos a la publicidad en la red. Los editores deberían ahorrarse este tipo de inversiones inútiles.
11 mayo 2009
EL DESPERTAR DE LA NUEVA EDICIÓN INDEPENDIENTE
Los pequeños editores de Madrid están de elecciones, en busca de un nuevo presidente de su plataforma. Muchas voces se oyen desde hace tiempo que reclaman un nuevo rumbo para la Edición Independiente de Madrid, que supere el ya caduco discurso de la Bibliodiversidad, y que afronte con responsabilidad, sensatez, espíritu de diálogo con los distintos agentes del sector, criterio, discurso y nuevas ideas los retos, serios, a los que se enfrenta este colectivo.Quizá la pregunta sea mejor «cómo» es un editor independiente:
-Edición de editor: proyecto personal.
-Edición de catálogo: coherente, identificable, riguroso, de calidad.
-Edición de fondo: con vocación de futuro.
-Edición comprometida: responsabilidad civil del editor.
-Edición con voluntad estética y dimensión cultural.
-Edición sostenible: responsabilidad empresarial del editor con el sector.
-Edición solidaria: nuestra aliada natural es la red de librerías independientes.
-No formar parte de macro estructuras mediáticas o grupos societarios complejos.
-No integrarse en un grupo editorial a nivel identitario, ni actuar en función de los intereses del mismo.
-No participar en el capital de otro editor en un porcentaje que le permita asumir el control.
-Asociarse (no fundirse ni integrarse) a plataformas por intereses culturales, de distribución o comercialización de sus fondos.
-Adherirse a un pacto de buenas prácticas comerciales del sector: ejercer su actividad editorial y empresarial con un escrupuloso respeto al canal de distribución y a la red de librerías.
08 mayo 2009
FORO PUBLIDISA: "EL MERCADO DICTARÁ LAS REGLAS DEL LIBRO ELECTRÓNICO". MARIO MUCHNIK: "HABLAR DEL MERCADO ME ABURRE"
Esta semana los editores nos hemos vuelto a reunir en Madrid para hablar sobre nuevas tecnologías y pensar en nuestro futuro. Del Foro Publidisa cada uno contará la historia según el cristal con que lo mire: para algunos, el sector del libro se encuentra ante un futuro incierto (esta es la versión conservadora y pesimista del cuento: el 70% de los asistentes manifestó que el volumen de negocio editorial que supondrá el mercado del libro electrónico para el 2010 será inferior al 5%); para otros, el sector, en cambio, puede afrontar desde ya el reto de rediseñar sus modelos de negocio y abrirse a los nuevos mercados (esta es la versión emprendedora y optimista: el 30,6 % de los asistentes manifestó que dicho volumen de negocio en 2015 superará el 70%). Lo que unos y otros han podido constatar, en primer lugar, es que el libro electrónico no es el futuro, sino el presente, que ya está aquí y viene para quedarse. En segundo lugar, los organizadores del Foro, frente a las dudas de los editores ante el laberinto de la cacharrería electrónica, y ante su mayoritaria preocupación por la gestión de los derechos digitales, sostienen con argumentos que el mercado es quien finalmente dictará las reglas del libro electrónico. Pero atentos: esto no es cosa de mañana; ya empieza a haber demanda, la tecnología ya está aquí y la oferta empieza a crecer. El Foro Publidisa 2009 ha servido para volver a exorcizar los fantasmas del e-book que tanto temen los editores anacoretas y los libreros de mostrador.
Para editor anacoreta, D. Mario Muchnik, quien en el último número de la Revista de Libros, en su artículo «Crítica de cuatro libros que casi no he leído», nos
dedica una de las críticas más duras que hasta ahora han aparecido a nuestro libro El nuevo paradigma del sector del libro. Lo que hay que agradecer al maestro Muchnik es su sinceridad: no sólo reconoce que «no lo he leído en su integridad», sino que manifiesta sin dobleces que le ha parecido «francamente aburrido»; resume su contenido en una línea («explica cómo sacar al libro de la crisis poniéndole cataplasmas», lo que no es cierto), y confiesa rotundamente que «si no fuera porque me lo ha pedido Revista de Libros, no perdería un momento en reseñarlo». Pues bien, a pesar de la «mala crítica» de D. Mario, los firmantes de esta entrada nos reafirmamos en las tesis defendidas en nuestro libro, algunas de ellas compartidas por los integrantes del Foro Publidisa, que D. Mario confirma, precisamente, con sus desafortunados comentarios:
1º El libro es un producto más del mercado, que se rige por la ley de la oferta y la demanda. Y no hay buenos y malos editores, sino buenos o malos empresarios.
2º El sector del libro, que pertenece a las denominadas industrias culturales, no puede permanecer ajeno a ese mercado: su éxito precisamente está en entender las reglas de los nuevos mercados emergentes y saber adaptarse a las nuevas audiencias.
3º La cultura y la edición cultural y de calidad no están reñidas con el mercado; pero la arrogancia del editor-cultural es mala consejera para sobrevivir en los nuevos mercados: ya no basta editar buenos libros, hay que saber venderlos. También la edición cultural tiene su mercado. Si no se sabe hacer, el «libro-cultura», que también es una mercancía, acabará en un almacén, generando costes.
4º Lo que es incompatible con el mercado es una idea elitista y excluyente de la cultura. Los editores anacoretas son malos empresarios, y de la sobreproducción que ha reventado la burbuja editorial no sólo son responsables los editores de best-sellers basura.
D. Mario, que tantos momentos inolvidables nos ha hecho pasar con sus libros (escritos y publicados) se erige con sus comentarios, pues, como el digno representante del editor anacoreta que, dando la espalda al mercado, prefiere quedarse sólo sobre su columna de mármol, a la espera de que el Altísimo le alimente con su Espíritu.

