
Una de estas labores es la redacción y publicación de este Anuario que, en esta edición, ha contado con la colaboración de un comité científico de más de treinta personas, que proviene del entorno de las bibliotecas y del sector del libro. Esta publicación de casi 500 páginas viene a completar el importante trabajo de divulgación que realiza la revista Mi Biblioteca, y dice muy a las claras del papel fundamental que las bibliotecas españolas están realizando en el fomento y animación a la lectura.
El Anuario se presenta como un exhaustivo estudio del panorama bibliotecario español, y se convierte en una herramienta útil para conocer mejor el trabajo de los distintos sistemas bibliotecarios de España. Nos ha llamado poderosamente la atención el apartado que el Anuario dedica a los blogs, que incluye en el capítulo titulado «Fuentes de información», en la sección que lleva denominada «Recursos para Bibliotecarios».
Los bibliotecarios se ponen las pilas y se adentran sin ningún miedo ni reparos en el mundo digital, de las redes sociales y de la wikinomía, mientras que para libreros y editores el universo digital sigue siendo un laberinto en el que no se atreven a entrar, o que desprecian por desconocimiento. Sin entrar en demagógicas disquisiciones sobre lo que es o no es un libro digital, los bibliotecarios están demostrando esa «sensibilidad wiki» tan necesaria para navegar con éxito en el mundo de las redes sociales y de la blogosfera, lenguajes y jergas que el bibliotecario sabe que debe no sólo conocer sino frecuentar y dominar si quiere hablar el mismo idioma que sus usuarios reales y potenciales. Este apartado dedicado a la blogosfera como recurso bibliotecario incluye una relación de los siguientes tipos de blogs:
-Blogs de bibliotecas públicas.
-Blogs de bibliotecas escolares.
-Blogs de bibliotecas universitarias o de uso informativo en la universidad.
-Blogs de bibliotecas especializadas.
-Blogs personales sobre biblioteconomía y documentación.
-Blogs de asociaciones e instituciones del ámbito de la biblioteconomía y documentación.
El capítulo se completa, y es de agradecer, con una relación (provisional pero rigurosa) de blogs de temas afines a la biblioteconomía, que corresponden al mundo editorial y al ámbito de la animación por la lectura.
Otro capítulo que merece destacarse, y digno de felicitación, es el dedicado a «Recursos para usuarios», donde se relacionan las Bibliotecas digitales en cinco rangos principales:
-Bibliotecas digitales temáticas.
-Bibliotecas digitales de instituciones.
-Bibliotecas digitales de personalidades.
-Bibliotecas digitales por tipos de documentos.
-Bibliotecas digitales especiales.
Un riguroso, eficaz y muy útil trabajo el realizado por la Fundación Alonso Quijano con este Anuario, y la constatación de que los bibliotecarios de España han sido y siguen siendo uno de los cuerpos profesionales más adelantados en nuevas tecnologías aplicadas al libro y al fomento de la lectura. Nuestro agradecimiento a Conchi Jiménez por su atención con Paradigma Libro y nuestra felicitación por su trabajo de coordinación.
Para los bibliotecarios el reto del entorno digital es un aliciente para seguir investigando y ganando nuevos ámbitos de trabajo, y en definitiva, nuevos lectores. Mucho debemos aprender pues libreros y editores de los bibliotecarios 2.0.
No hay comentarios:
Publicar un comentario